¿Hace falta saber montar para hacer una cabalgata?
No. Antes de salir, el guía revisa la postura, la altura de los estribos y el contacto con las riendas en un corral tranquilo. La salida avanza a paso lento por senderos de lenga, con paradas para ajustar el ritmo del grupo. Los baqueanos conocen los cruces de arroyo y eligen el horario según la luz del día.